En los últimos años se ha investigado mucho sobre los efectos que el confinamiento solitario tiene en los reclusos. Los estudios sugieren que el uso indebido y excesivo del confinamiento solitario puede dañar gravemente a los reclusos tanto mental como físicamente. Florida está en una posición única para corregir algunos de estos daños evitables. Como el estado que encarcela a más personas delitos juveniles que cualquier otro, puede dar el ejemplo para limitar el uso del confinamiento solitario y regular el uso que continúe ocurriendo.
Un senador estatal presentó recientemente la “Ley de Reducción del Confinamiento Solitario de Jóvenes” en la agenda legislativa. El proyecto de ley busca tanto limitar el uso del confinamiento solitario para delincuentes juveniles como minimizar los impactos físicos y mentales catastróficos que su uso continuado tendría sobre los jóvenes de Florida.
Específicamente, el proyecto de ley prohibiría el uso del confinamiento solitario para menores excepto en situaciones muy específicas. Cuando se coloque a menores en confinamiento solitario, no se les mantendrá allí por más de 72 horas, se les dará tiempo fuera de su celda, estarán sujetos a evaluaciones de salud mental y serán tratados de la manera menos restrictiva necesaria para mantener la seguridad del menor y de quienes lo rodean.
Si Florida aprueba este proyecto de ley, el estado podría servir de modelo para otros. La manera en que el sistema de justicia penal trata a los delincuentes juveniles influye enormemente en cómo estas personas vivirán el resto de sus vidas. Al mitigar el impacto destructivo que el confinamiento solitario tiene sobre estas personas, el estado ciertamente podría inspirar a estos jóvenes a vivir vidas más saludables y mejor adaptadas en el futuro.
Fuente: ACLU, “Se Presenta Legislación en Respuesta a la Crisis de Menores de Florida Sometidos a Confinamiento Solitario Dañino y Contraproducente,” 20 de febrero de 2013

